Dr. en C. Antonio Arauz
Universidad Nacional Autónoma de México
Presidente del Consejo Mexicano de Neurología, A.C.
Antonio.arauz@innn.edu.mx
La neurología es una de las disciplinas médicas con mayor crecimiento en demanda asistencial a nivel mundial.
Introducción
El envejecimiento poblacional, el aumento de enfermedades crónicas y la transición epidemiológica han colocado los trastornos neurológicos entre las principales causas de discapacidad y mortalidad.1 En México, este fenómeno tiene también una gran repercusión: la enfermedad vascular cerebral, la epilepsia, la enfermedad de Parkinson, las demencias y los trastornos neuromusculares representan una carga creciente para los sistemas de salud.2
En este contexto, la formación y certificación de neurólogos es un componente estratégico para garantizar calidad, seguridad y acceso equitativo a servicios especializados. Este proceso debe involucrar a instituciones formadoras, sedes hospitalarias y organismos certificadores, particularmente el Consejo Mexicano de Neurología, A.C. (CMN) y el CONACEM.
La realidad nacional muestra un déficit significativo en la disponibilidad de especialistas en neurología, además de marcadas disparidades geográficas que afectan de manera desproporcionada a zonas rurales y regiones históricamente rezagadas. Este artículo tiene como objetivo principal analizar la situación actual de la fuerza laboral neurológica en México, los retos para la certificación y la importancia de cerrar brechas en la distribución de especialistas.
Disponibilidad actual de neurólogos en México
El registro del CMN identifica 1,929 neurólogos y neuropediatras certificados en el país (1,102 vigentes). Considerando las proyecciones poblacionales,3 esto equivale a menos de 1 neurólogo por cada 100,000 habitantes, cifra muy por debajo de países de la OCDE, donde suele oscilar entre 4 y 7/100,000 habitantes.4
Disparidades regionales
La distribución es marcadamente desigual. La Ciudad de México registra alrededor de 5.7 neurólogos/100,000 habitantes, mientras que estados del suroeste como Chiapas, Oaxaca y Guerrero presentan cifras cercanas a 0.15–0.25 por 100,000.5 En múltiples zonas rurales no existe presencia local de un solo neurólogo, obligando a los pacientes a desplazarse largas distancias para recibir atención.
Causas estructurales de la disparidad
Las causas que explican esta distribución desigual son múltiples y profundamente interrelacionadas. Una de las principales es la concentración de sedes formadoras en ciudades con hospitales de tercer nivel y alta especialidad, lo que favorece que los egresados permanezcan en esos entornos donde existen mejores oportunidades laborales y académicas.
También influyen la falta de incentivos para ejercer en regiones de alta marginación, con infraestructura diagnóstica insuficiente, escaso soporte multidisciplinario, compensaciones económicas limitadas y pocas oportunidades de formación continua. La falta de subespecialistas agrava el panorama: áreas como neurología vascular, epileptología, neuroinmunología, neurofisiología clínica y trastornos del movimiento presentan déficits que dificultan el acceso oportuno a terapias avanzadas y limitan el funcionamiento de redes de referencia.
Finalmente, el crecimiento acelerado de la demanda por enfermedades neurodegenerativas y vasculares supera la capacidad nacional de formar nuevos especialistas, incluso con el aumento reciente en plazas de residencia.6
El desafío rural: un problema sistémico y multidimensional
Aunque la falta de neurólogos y neuropediatras en zonas rurales es evidente, el reto responde a un problema estructural. En numerosos hospitales comunitarios, la ausencia de estudios diagnósticos esenciales limita la capacidad resolutiva del especialista y condiciona decisiones clínicas subóptimas. Factores como dispersión territorial, pobreza, dificultades de transporte y falta de continuidad en los cuidados reducen significativamente el impacto de la atención neurológica.7 Además, la práctica especializada requiere rehabilitación, neurocirugía y medicina interna, entre otros recursos, que son escasos en muchas localidades rurales.8
El seguimiento de pacientes neurológicos no siempre requiere indispensablemente la intervención continua del neurólogo, sino de médicos generales y especialistas de primer contacto capacitados en protocolos básicos de evaluación, referencia y continuidad del tratamiento. Para ello es fundamental mejorar la articulación entre los distintos sistemas de salud del país (IMSS, ISSSTE, SS y servicios estatales) mediante esquemas homologados de atención y rutas de referencia y contrarreferencia que faciliten la continuidad asistencial.
Relevancia de la certificación y recertificación
La certificación otorgada por el CMN, bajo los lineamientos del CONACEM, uniforma los estándares profesionales del neurólogo y neuropediatra en todo el país, garantizando una calidad de atención homogénea incluso en contextos con poca disponibilidad de especialistas. Dado el avance acelerado de las neurociencias, de nuevas terapias, biomarcadores, neuroimagen avanzada e intervenciones endovasculares, la recertificación asegura una actualización permanente, verificable y equitativa. Además, la certificación se ha establecido como un indicador clave de calidad para la asignación de plazas, los nombramientos institucionales y la operación de redes clínicas, como los sistemas regionales de atención al ictus.
Hacia una estrategia nacional para reducir la brecha neurológica
Reducir esta brecha requiere una estrategia integral que incluya expansión y modernización de los programas de residencia, incentivos para la práctica en zonas desatendidas y consolidación de redes clínicas regionales que permitan que el neurólogo y el neuropediatra trabajen como parte de una estructura integrada. Asimismo, es esencial una articulación estrecha entre CONACEM, las universidades y los sistemas de salud para asegurar formación homogénea, certificación oportuna y distribución equitativa de los especialistas de acuerdo con las necesidades poblacionales.
Conclusión
México enfrenta una brecha significativa en la disponibilidad y distribución territorial de neurólogos y de neuropediatras, marcada por la concentración de especialistas en zonas urbanas, la insuficiente infraestructura en regiones marginadas y el incremento sostenido de enfermedades neurológicas.4, 5
Estas condiciones hacen indispensable una estrategia nacional que articule formación, certificación, redistribución profesional e innovación organizacional. En este contexto, la certificación y la recertificación del neurólogo en el marco del CONACEM no solo garantizan la calidad profesional, sino que constituyen una herramienta clave para disminuir desigualdades y fortalecer la atención neurológica en todos los niveles del sistema de salud. Un país con brechas profundas en padecimientos neurológicos requiere especialistas competentes, actualizados y distribuidos conforme a las necesidades poblacionales; alcanzarlo exige una acción coordinada entre instituciones formadoras, organismos certificadores y autoridades sanitarias, guiada por una visión de largo plazo orientada a la equidad y la excelencia.
Referencias bibliográficas
- 1. IHME (Institute for Health Metrics and Evaluation). 2023. Global Burden of Disease Study 2021 Results. Seattle: IHME.
- 2. DGIS (Dirección General de Información en Salud). 2024. Estadísticas de mortalidad 1990-2023. Secretaría de Salud, México.
- 3. CONAPO. 2023. Proyecciones de la población de México 2020-2050. Ciudad de México.
- 4. OCDE. 2023. Health at a Glance 2023. París: OECD Publishing.
- 5. Moyers, T., Espinosa-García, C., López-Hernández, E., et al. 2021. Public health needs in neurology in Mexico: gaps in access and workforce. Revista de Neurología de México, 46(4), pp. 221-230.
- 6. Henao-Martínez, A.F., Chacón, F., Kuri-García, A., et al. 2022. Neurology workforce in Latin America: challenges and opportunities. Neurology, 98, pp. 1100-1107.
- 7. Nigenda, G., Caballero, M., González-Robledo, L. 2010. Geographic distribution of health professionals in Mexico: inequality and access barriers. Human Resources for Health, 8, p. 14.
- 8. Vázquez-Martínez, J.I., Torres-Morales, A., Ugalde, M. 2022. Access to specialized neurological care in rural Mexico: a descriptive analysis. Gaceta Médica de México, 158(5), pp. 421-428.
